domingo, 30 de diciembre de 2012

Gracias!

Quería despedir el año de una forma un tanto diferente, especial y única. El título creo que da una pista de por dónde van los tiros.

La última entrada del año tenía que ser harto diferente a lo que estáis acostumbrados a leer de mí. Una persona que suele dar caña y tratar las cositas con una clave algo sarcástica, cambiando ese tono sarcástico por un tono más conciliador. Qué locura, ¿no?

Pues me veo en la obligación moral de hacerlo. Como muchos sabéis, no ha sido un año fácil ni para mí ni para los míos. Hechos que han hecho que cada vez el año se viese más cuesta arriba, pero a la vez, más cuesta abajo, con el consuelo de que llega el final del año. Afortunadamente, tengo la gran suerte de rodearme de gente buena, muy muy buena.

Tengo que dar las gracias a toda esa gente que, permaneciendo en mi vida desde hace tiempo, ha seguido ahí al pie del cañón. Porque sí, no me cansaré jamás de repetirlo: si dicen que quien tiene un amigo tiene un tesoro, en mi poder tengo unos cuantos diamantes en bruto. Y a mucha, muchísima honra. Creo que no puede haber nadie más orgulloso de sus amigos que yo: personitas con mucho corazón que me han demostrado estar de risas en los buenos momentos, pero que también me demostraron ser un enorme apoyo en los momentos amargos.

Tengo que dar las gracias también a toda esa gente nueva que ha entrado en mi vida este año. A esas personas que se han quedado, debéis sentiros privilegiadas de formar parte de ese selecto club llamado "amistad".

También debo dar las gracias a los que no se han quedado, igual que a esas personas que, formando parte de mi vida, la han abandonado durante este año, por demostrarme que realmente son prescindibles en ella. Personas que me han demostrado durante este año lo poquito que vale la pena invertir un valiosísimo segundo de mi vida en ellos.

Creo que, en años como este 2012 tan difícil que termina justamente hoy, es donde se ve dónde están esas personas que merecen ser llamadas "amigos", y dónde están esas personas que suben a tu tren y bajan un par de estaciones más adelante. Los que se quedan ahí siguen, riendo contigo en los buenos ratos y consolándote en los malos.

Por descontado, no puedo olvidarme de la familia. He tenido la suerte de criarme en una familia que es lo mejor que podría cualquier persona echarse en cara. Unida en los buenos y malos momentos, fiestera y muy animada... ¿podemos pedir más?

¿Qué espero el próximo año? Pues no os engañaré, NO diré que más de lo mismo porque como tenga que aguantar otro añito así... Así que seré sincero (como siempre) y diré lo que espero: ni una sola desgracia, ni una sola pena, todo alegrías, todo felicidad, ni un solo segundo del año amargado por nada ni por nadie. Espero que cualquier lágrima derramada sea por felicidad y por emoción, no por pena y tristeza. Espero miles de risas, de buenos ratos, grandes diversiones. Espero que ni una sola de esas personas que forman parte del tren de mi vida lo abandonen, y espero que, si tiene que subir alguien, también sea para quedarse.

Y la pregunta más interesante... ¿qué os espera a vosotros el próximo año aquí?
  • Seguiré hablando sobre ese concepto inventado por mí (¿por quién si no? :D) llamado hiperfelicidad. Por el momento, Estado de la hiperfelicidad, capítulo 2: autoestima, nivel supremo. La teoría del "me quiero mucho" (o "me súper quiero").
  • Empezaré a desmontar renglón a renglón las letras de algunas canciones (por supuesto en sarcastic mode). Álex Ubago (o como se le conoce cariñosamente, Álex Lumbago) o Fito y Fitipaldis son algunas de mis "víctimas" (¡risa maligna!)
  • Seguiré dando caña a diestro y siniestro con todo, absolutamente todo lo que se me ocurra.
  • ... y mucho más
Por lo pronto, lo único que me queda es daros las GRACIAS por estar ahí a los que estáis, GRACIAS a los que os habéis largado por largaros, y por supuesto:
Querido 2013, dado que tu hermano pequeño se ha portado como un verdadero guarro*, te pido por favor (bajo amenaza de muerte perpetrada por unos sicarios con los cuales tengo contacto) que seas algo más benevolente. A ser posible, muchísimo más benevolente. Quedas advertido, a poquito que te pases conmigo... ZAS!
Que tengáis todos un MUY FELIZ AÑO NUEVO 2013!! Nos vemos el año que viene :)


Pdta.: donde dice guarro* sustitúyase por el adjetivo que se crea más oportuno :-)

sábado, 29 de diciembre de 2012

¿Cuánto es el tiempo mínimo ideal para retomar el contacto con un/a ex de manera más o menos sana?

Empiezo esta entrada dando una cifra absoluta, fruto de la experiencia y de otras experiencias de más gente de mi alrededor: 2 años. Sí, habéis leído bien, 2 años. Ése es el tiempo mínimo ideal para retomar el contacto con una ex-pareja sin que la conversación llegue a ser dañina (la típica tirada de trastos a la cabeza de un lado al otro, y viceversa). Y a los hechos me remito...

Veréis, por mi anterior entrada en la cual rendí homenaje a mi viejo coche caído en acto de servicio deduciréis que tuve un accidente del cual afortunadamente salí completa y absolutamente ileso. Y a colación de ello viene todo... bueno, de ello y de cositas de familia de estas que no molan nada (no soy nada dado a publicar mi vida privada, los que tienen que saberlo ya saben a qué me refiero). Resulta que una de mis ex-parejas, con la que terminé en 2010, se puso en contacto con mi madre para hablar con ella (eran compañeras de trabajo, de ahí que el primer contacto fuese con ella), y en la respuesta mi madre le contó lo de mi accidente. ¿Cuál fue el resultado de todo ello? Efectivamente, retomamos el contacto.

Todo esto viene porque no es casualidad que es la segunda ex que retoma el contacto conmigo tras 2 años incomunicados. La anterior a ella cortó conmigo en 2008... ¿adivináis cuándo volvió a contactar conmigo? Efectivamente, en 2010, tras dos años... lo cual me da que pensar que para el año que viene me toca retomarlo con la última... o no, he dicho "tiempo mínimo" (I only was kidding :-D).

Bien, hablando con otra gente, sobretodo con alguien muy habitual en mis comentarios (Loveforpink, o como yo la conozco, Montse xD) me he dado cuenta que no soy el único caso. A ella le pasó algo similar, y no con uno... sino con más de uno. De hecho, mantiene mucho más contacto con el último que con los demás... ídem con su mejor amiga.

Si bien la relación no puede llegar a ser exactamente la misma que antes (ni mucho menos puede asemejarse a la amistad que puedes mantener con un amigo de toda la vida), la cosa puede parecerse bastante a ello. Sin traspasar, eso sí, ciertos límites. Está bien que sí, una pareja te puede conocer muchísimo, y hay cosas que, instintivamente, podrías consultarle a ella... pero no lo haces. Motivo: el hecho de haber perdido el vínculo de pareja genera una pérdida automática del nivel de confianza previo, lo cual te lleva evidentemente a NO contar con dicha persona para la consulta de ciertos consejos. Todo ello unido al hecho de lo violento que pueda resultar el reencuentro (y todo lo que eso conlleva o puede conllevar) hacen que sea imposible restablecerlo al menos de forma completa. Otra cosa es "utilizar" a tu ex para ciertas finalidades (que aquí no voy a mencionar porque primero, no interesan a nadie, y segundo... no es serio mencionar tales cosas en un blog como éste, ¡al menos por ahora!) y saber que sí, efectivamente, sólo van a ser ciertas finalidades, sin más, y no se van a traspasar los límites de dichas finalidades.

De hecho, personalmente puedo constatar que, aunque con la primera el buen rollo es más patente, en el segundo caso no es así. De hecho, cuanto peor acaba una relación, más complicado es restablecer un buen rollo y una fluidez conversacional. En los dos casos acabó mal, pero no hay color de uno con otro... (he dicho que no hablaría de mi vida privada, ¿verdad?).

Moraleja: el día que acabéis con una pareja, tened presente que, como mínimo, pasarán dos años hasta que volváis a hablaros sin que tengáis tensiones en conversación presentes. Y ante todo, si vais de buenas queriendo acabar quedando como amigos... guardaos los zascas y no los lancéis, así probablemente conseguiréis que la otra persona se piense que tiráis indirectas! xD

Próxima entrada: prometo currarme algo para despedir el año! Y ya para el año que viene lo de la hiperfelicidad 2º capítulo y todas las cosas que se me vayan ocurriendo sobre la marcha :-)

domingo, 9 de diciembre de 2012

Algo se muere en el alma cuando un amigo se va... hasta siempre, Mondeo

Con esta sevillana de Los Amigos de Ginés quería titular mi entrada de blog de hoy... toca cambiar un poco esa alegría, ese sarcasmo y esa acidez que me caracteriza por un aire algo más tristón. Afortunadamente no va por ninguna persona... aunque por el sentimiento que deja, podría serlo perfectamente. Hablo de "mi primer coche".

¿Por qué lo entrecomillo? Porque realmente no era mío, pero para mí era como si lo fuese. El pasado miércoles pasó de ser algo útil, que servía para el día a día, a ser carne de desguace. Y todo por un inconsciente que provocó un choque en cadena del cual fui víctima. Cabe decir que, si ya de por si alababa lo tan bonito que era mi coche, lo tan bueno que era mi coche... ahora con más razón, que gracias a su protección hizo que, en una colisión a 60km/h en la cual el coche quedó totalmente inservible (aunque después del accidente arrancaba aún, ¡qué huevos!), y tras saltar el airbag, yo me bajase del coche por mi propio pie segundos después del impacto y sin absolutamente ningún dolor, ya que la cabina quedó totalmente intacta (salvo por el airbag) tras el impacto. Y ésa es quizá de la cosa a la que más agradecido le estaré con diferencia al pequeño Mondy.

Para mí, y aunque suene en cierta manera freak, era mucho más que un coche... era todo un compañero de fatigas, con el que he vivido momentos de toda índole... creo que incluso podría escribir todo un libro con él. Con él he hecho los primeros viajes por autovía y autopista, con él he hecho el primer viaje largo (para mí viaje largo es ir de Barcelona a Salou y volver, no he tenido aún ocasión de recorrer kilómetros de verdad), ha vivido las risas y los cachondeos de mi mejor amigo (como el hecho de intentar bajar una ventanilla que es eléctrica mediante una manivela que, básicamente, no existia), los comienzos de mis dos últimas relaciones... él mismo ha sido testigo de cómo mi última pareja me llamaba novio por primera vez y cómo meses después me dejaba porque "le faltaba la chispa que necesitaba", de las locuras llevando a mis fibers de allá para acá, del campus al Karting de Badalona, de allá de nuevo otra vez al campus, de ahí a casa...

Son momentos que se van con él al desguace, por mucho que queden en la cabeza. Han sido 4 años muy intensos, en los que cada día el placer de conducirlo era mayor. Creedme si digo que habría preferido venderlo y verlo en manos de otra persona... ya no estaría en mis manos, pero ese motorcito aún rugiría como acostumbraba a hacerlo. Por echar de menos, creo que incluso echaré de menos ponerle sus 20 o 30€ de gasolina de vez en cuando... por mucho que luego protestase de su alto consumo. Esas peleas por aparcarlo en sitios imposibles en los cuales sobraba un dedo por delante y otro por detrás... comerme esos atascos en la Ronda podía llegar a ser incluso todo un placer. Verlo aparcado en la calle, y mientras te aproximabas pensar en tu cabeza:
Qué bonito eres, condenado...
Sé que mucha gente ahora mismo me puede decir que un coche es sólo material, es algo que puedes ir comprando. Y no lo negaré, porque de hecho es así. Valoro muchísimo más el hecho de haber salido absolutamente ileso después de semejante viaje que no el hecho de haber perdido al pequeño grandullón de casa para siempre. Pero como sabéis, siempre hay una primera vez para todo (sí, he dicho para todo... tener un accidente entra dentro de ése "para todo"), y el primer coche no es menos. Y éso es algo que sin duda se queda bien grabado en la memoria. En tanto que, por mucho que me digan (el padre de mi mejor amiga, que fue la 2ª persona que vio en vivo cómo quedó, por ejemplo) que a un coche no se le puede coger cariño... la realidad es que, al menos al primero, SÍ se le puede coger cariño. Mucho cariño. Las lágrimas derramadas al verlo así sabiendo que no iba a poder andar más dieron fé de ello en su momento.

También he de decir que ahora mismo, me muero de ganas de volver a la carretera. Con una condición: si el pequeño Mondy llegó a estar tan mimado por mí, que el próximo coche que tenga lo esté todavía más. Prometido.

Va por ti, pequeño. Hasta siempre :)


Próxima entrada: no lo sé, tengo varias en el tintero... puede que la más inmediata sea "¿Cuánto es el tiempo mínimo ideal para retomar el contacto con un/a ex de manera más o menos sana?"

domingo, 25 de noviembre de 2012

La combinación explosiva entre masoquismo y amor

Y sí, sé que os echáis a temblar cada vez que aparece la palabra "amor" en alguna de mis entradas, pero bueno... esta vez vengo en son de paz, simplemente quiero plantear un problema que sí, aunque muchos/as lo neguéis, es un PROBLEMA. Y lo pongo así, en mayúsculas y con todas las florituras posibles. Porque lo es, y punto. Antes de empezar...

Ironic mode: OFF (u ON, no lo sé exactamente...)
Bien, el otro día una conversación vía WhatsApp con una amiga me inspiró esta entrada de blog (¡gracias Montse!), porque considero que es probablemente uno de los mayores problemas que podamos abordar en nuestras vidas. Todo empieza en el momento en el que cabeza y corazón batallan por llevarse lo que yo llamo irónicamente "el premio gordo", o lo que otra persona en su sano juicio (o no) llamaría "tener más poder que el otro". Sí, hablo del efecto "no debo, pero le/la quiero y lo hago".

Aunque en su momento a esta amiga le hice la precisión refiriéndome solamente a las chicas, creo que, en ocasiones, los chicos también tenemos nuestra pequeña parte. Es a partir de entonces cuando mi cabecita inquieta se pone a pensar, a maquinar, a reflexionar, a entrar en un estado de incomprensión (referente a dicho tema) y más cosas que no entraré en detalles, y lanza al aire cuestiones como:
¿Por qué lo haces? ¿No te das cuenta que lo vas a pasar mal, que te la va a volver a jugar? ¿Para qué prolongar una agonía, un mal rato, un sinvivir? ¿Para qué perder más tiempo con él/ella, cuando podrías aprovecharlo con otra persona y ser realmente feliz?
La batería de preguntas da lugar a una multitud de respuestas posibles por pregunta que no podríamos abarcar con todo ello. Simplemente por eso, me intentaré aproximar a todas ellas tan sólo con una.

Retomamos la frase que dije unas líneas más arriba, en la que digo que todo empieza en el momento en el que cabeza y corazón batallan por llevarse lo que yo llamo irónicamente "el premio gordo". Efectivamente, muchas veces nos encontramos a disgusto con alguien, o simplemente la situación llega un punto en que se convierte en poco menos que insostenible. Y es cuando todo ser humano con dos dedos de frente empieza a plantearse cambios en su vida... unos cambios que sólo en el mejor de los casos (luego explicaré por qué hablo del mejor de los casos) se acabarán llevando a cabo. Cambios que consisten en apartar de tu vida, temporal o definitivamente, a esa persona, para poder llevar a cabo una recuperación parcial o total de la misma. Rehacer tu vida, empezar de 0, o simplemente, subsanar ese daño sufrido. Cambios que casi nunca se acaban haciendo...

... y hablo del mejor de los casos por lo siguiente. Creo honestamente que todos, a la mínima a la que sufriésemos un poco (no hablo de un enfadillo de 2 días, hablo de circunstancias más grandes, ergo, una infidelidad, un daño del tipo que sea), deberíamos mirar de reparar esas heridas. Esas heridas la primera vez (según las circunstancias) no duelen tanto, pero conforme las heridas se van repitiendo... no hace falta que siga, ¿no? Pues es justamente cuanto más daño acumulado se lleva, que cuesta más apartar a esta persona, rehacer tu vida y sobretodo... acabar compartiendo tu vida con otra persona. Puedes seguir, pero a la vez hacerte daño... puedes plantearte que quizá ahí afuera hay otras personas que, sin comerlo ni beberlo, se van a encontrar con la oportunidad de conocerte, y quién sabe... como dice una frase que leí hace no mucho en Twitter, "si fuiste feliz con la persona incorrecta, con la persona correcta imagínate cómo puede ser". Yo lo llamo optimizar el tiempo.

Abiertamente he de decirlo (porque si no lo digo, reviento): considero una pérdida completa y absoluta de tiempo alargar algo que sabes que no tiene futuro. Así pues, morimos de nuevo en la misma pregunta: ¿por qué no se aprovecha ese tiempo que estás perdiendo? Sencillo, por el corazón. Sí, ese maldito condenado* es quién nos inhibe de hacer todo aquello que pensamos, todo aquello que es lógico. Estamos mal con nuestra pareja... ¡y no dejamos la relación! ¿Por qué? (Os daría unos minutos para pensar la respuesta, pero esto es un blog, ¡no es ni TV ni radio!) Exacto, porque la queremos.

Pero ahora vamos a plantearlo desde el punto de vista egoísta. Sí, la queremos, pero debemos plantearnos una serie de cuestiones:
¿Realmente se preocupa por mí? Cuando hace todo lo que hace, ¿es consciente del daño que me hace? ¿Es reincidente esta conducta? ¿Quién puede mirar por mí mejor que yo?
Exacto,  nadie para cuidar de uno mismo como uno mismo. Es paradójico mirar más por la otra persona que por ti, cuando tú eres dueño de ti mismo. Entonces, si tú eres dueño de ti mismo, ¿por qué no te cuidas un poco más? Sabes que no estás bien, que necesitas abrirte al mundo (al primero que piense mal le parto las piernas, ¡estáis avisados!), entonces, ¿por qué no un cambio de aires? ¿Es que acaso eres masoquista y te gusta sufrir?

La respuesta a esta última pregunta, en el 95% de los casos, es un . A pesar de seguir sufriendo, se sigue estando con la misma persona, cuando hay miles que podrían hacerte feliz y no hacerte sufrir, que podrían darte una estabilidad completa y un estado de felicidad enorme. Pero como dicen que por amor se hacen locuras, ésta es una de ellas. Y he de decir que un sufrimiento por amor no es nada sano, ni para ti, ni para los que te rodean.

Y la respuesta que deberíamos darnos a nosotros mismos a la hora de plantear esta serie de preguntas debe ser una única: sí, queremos a esa persona, llevamos X tiempo con ella y se convierte en parte de nuestra vida... PERO más DEBEMOS querernos a nosotros mismos, más DEBEMOS cuidar de nosotros mismos que de cualquiera otra persona y más DEBEMOS preocuparnos de ser felices por nosotros mismos antes que depender de otros para serlo. Sólo así podemos evitar que el corazón gane siempre la partida, y sólo así podremos permitir a la cabeza que razone y valore las cosas antes de ejecutar ninguna acción.

Nosotros, y nadie más, somos dueños de nosotros mismos, de nuestros actos, nuestros estados de ánimo y nuestra felicidad. En nuestras manos, única y exclusivamente, está mantener un buen estado de ánimo, o dejar que éste lo maneje otra persona a su antojo.

Próximamente: Estado de la hiperfelicidad, capítulo 2.

Nota 1: (*) sustitúyase por el adjetivo que mejor lo describa para vosotros
Nota 2: no os asustéis, ¡no voy a partirle las piernas a nadie!

jueves, 8 de noviembre de 2012

Estado de la hiperfelicidad, presentación y capítulo 1: siéntete bien contigo mismo.

Hoy vengo a hablaros un poco de eso que yo llamo hiperfelicidad. Es una palabra nueva, inventada, me la he sacado yo de la manga... ¿por qué? Porque yo lo valgo, y mucho. Hoy, aunque muy muy animado, me voy a poner serio. Antes de empezar:

Ironic mode OFF

Bueno, un servidor ha llegado a un punto en el que sentía esa necesidad de liberarse, de soltarse de todo y volar, volar muy alto. Es lo que llamo hiperfelicidad. La hiperfelicidad es ése estado en el que desde primera hora de la mañana, y hasta última hora de la noche, tienes una sonrisa en la cara. Estado en el que, cuando abres los ojos, te alegras porque empieza un nuevo día. Saltas de la cama, desayunas y sales de casa pisando fuerte. Sientes que a cada paso el suelo se parte en dos, y tienes esa sensación de que vas a devorarte el mundo de los pies a la cabeza. Nada te sienta mal, absolutamente nada. Vas escuchando tu música, y tu propia música te invita a hacer cosas de las que debes inhibirte en público (saltar, cantar y bailar en el metro puede provocar que más de uno te tome por majara, me parece...), pero que en casa mientras estés sólo te animas a hacer sin ningún tipo de cadenas que te retengan.

Capítulo 1: siéntete bien contigo mismo, tu felicidad depende de ti

Porque sabes que tu felicidad depende única y exclusivamente de ti. Sí, tu entorno puede influir en esa felicidad (bien acentuándola o menguándola), pero al fin y al cabo ser feliz es cosa tuya. Sí, sólo tuya. La filosofía de vida que cada uno tenga es capaz de hacer que te tomes las cosas de una forma u otra (con permiso de esos días tontos que absolutamente todos tenemos, pero un día es un día...). No sirve de absolutamente nada pensar que todo es una mierda (hablando claro, pronto y mal), simplemente hay que tomarse las cosas desde el lado claro de la vida. Dónde veas negro, dale un poco de brillo y acabarás viéndolo blanco.

Sé que mucha gente quizá esté pensando que esta filosofía puede ser algo egoísta, pero no es nada más allá que la realidad. No sirve de nada tener, por ejemplo, muchos amigos que siempre te mantengan arriba si tú no quieres estar, para ello hace falta la voluntad de cada uno. Hay ocasiones en las que, incluso, una sola persona puede tirar adelante con su estado de ánimos, elevarlo bien arriba y sin que sea necesario, para ello, que terceros lo empujen. Ser feliz e independiente.

Un claro ejemplo lo tenéis en mí. Yo mismo, que no hacía otra cosa que quejarme por ciertos temas (aunque solían ser temas recurrentes), y como consecuencia, dejaba decaer mi estado de ánimos, decidí realizar un cambio de aires absolutamente radical, de tal manera que esas quejas se convirtieron en algo absolutamente terciario. Desde entonces, mi estado de ánimos inició una escalada algo similar a lo que podríamos ver en la siguiente imagen (obtenida del documental "Una verdad incómoda"):

La gráfica roja vendría a representar hasta qué punto puede alcanzar la felicidad de una  persona...

Próximamente (y espero que a no mucho tardar): Estado de la hiperfelicidad, capítulo 2: autoestima, nivel supremo. La teoría del "me quiero mucho" (o "me súper quiero").

miércoles, 8 de agosto de 2012

El Teorema de Herodes, ése gran desconocido (no tan desconocido)

Bien, buscando en Google acerca del famoso "Teorema de Herodes" me he dado cuenta que no hay nada que consiga explicarlo... de hecho, sin ir más lejos, he encontrado a través del buscador dos cosas relacionadas con este blog: lo que es el blog en sí, y una entrada en la que menciono el susodicho teorema (ésa entrada en la que critiqué el exceso de canciones de amor y el déficit de canciones de desamor que existe en el mercado). Viendo que no hay absolutamente nada al respecto, me dispongo a contaros un poco de qué va la película.

Aviso a navegantes: esta entrada de blog estará escrita en "Sarcastic Mode ON", o al menos, ésa es mi intención.

Dicho lo cual, procedamos:

¿Qué es el Teorema de Herodes?

El Teorema de Herodes, más conocido popularmente por ser la teoría del ajo y agua, se explica como la asunción de las consecuencias más inmediatas (por lo general, negativas) fruto de una acción realizada anteriormente. Normalmente, uno no asume esas consecuencias por sí mismo, sino que es una tercera persona la que hace que las mismas sean asumidas por coj a la fuerza por la persona que ha realizado dicha acción.

La expresión ajo y agua proviene de las dos acciones que, generalmente (y salvo milagro realizado por la Virgen de Lourdes, la Virgen de Fátima, la Pilarica o la Moreneta -que entre nosotros llamaremos "la Montse"-), nos tocará realizar. Ambas acciones se caracterizan porque su moral a la hora de hacerlas suele ser de lo más negativa posible. Existen dos versiones:
  • A-JOrobarse y AGUAntarse
  • A-JOderse y AGUAntarse
El Teorema de Herodes se sustenta de ambas acciones, aunque tiene una ligera variante a la hora de ser enunciado:
Teorema de Herodes: si algo no te gusta, te jod...
Existe el no tan famoso Corolario de Cervantes, el cual se suele usar como réplica al Teorema de Herodes en caso de saber que la persona que te lo está enunciando ha hecho una acción por la cual merece sufrir los efectos de la teoría del ajo y agua con mayor anterioridad que tú. (Cervantes rima con antes, así que creo que sois lo suficientemente inteligentes para saber por dónde van los tiros, jejeje!)

Ejemplos prácticos de la aplicación del Teorema de Herodes

Supongamos que tenemos un amigo o amiga (conocidos o gente cualquiera de la calle también sirven). Sabemos de primera mano que dicha persona, por ejemplo, ha cogido un pedal del 75 en el bar de la esquina y son las 2 de la tarde de un domingo, y tiene a toda la familia de su pareja (niños pequeños incluídos) esperando en casa para una comida familiar. Cuando se da cuenta que va peor que una cuba, entonces se arrepiente de haberse tomado la primera cerveza. Aquí entra en acción la aplicación del Teorema de Herodes.
Nota personal: creo que me he pasado un poco con el ejemplo...
Un ejemplo algo más real: alguien que conocemos realiza una acción cualquiera que sea (gente que pensáis en verde, ÉSO que estáis pensando también sirve) a sabiendas que ello puede conllevar a unas consecuencias que son las últimas que nos gustaría que pasara. Vivir sumido en el miedo y el caos que provocan las posibles circunstancias (a pesar de que aún no sean seguras del todo) sería la primera parte de este Teorema de Herodes. La confirmación de las circunstancias negativas serían la segunda parte (y por ende, la más bestia), y dicho sea de paso, el desmentimiento de las circunstancias negativas sería lo que en Argentina llamarían "tener un ojete del tamaño de X", dónde X sería la cosa más grande que os podáis imaginar, por ejemplo, el Camp Nou, la Catedral de Palma o el cul trasero de Rita Barberá (y aquí lo de pensar en verde NO SIRVE).

El Teorema de Herodes aplicado al chiste del intermitente*: Corolario de Pilatos

Mencionando el Teorema de Herodes, no podríamos olvidar un corolario tan importante como el Corolario de Pilatos. Definiéndolo rápidamente, dicho corolario habla del sufrimiento de las consecuencias negativas "a ratos", como su propia rima indica. Un ejemplo de aplicación perfecto sería la asistencia de alguien a un concierto de muchos artistas donde unos son del agrado de la persona y otros los odia salvajemente. Por ejemplo, pongamos que vienen Red Hot Chili Peppers y David Guetta, y la persona en cuestión es pro-Guetta hasta la muerte.

A partir de aquí es sencillísimo hacer asociación de ideas: el rato que toquen RHCP, el pro-Guetta estará muerto de asco, pero el rato en que toque Guetta... no hace falta que diga más, ¿verdad?

(*) los que no sepáis cuál es el chiste del intermitente, preguntadle al tío Google... no, ahora no tengo ganas de contaroslo!

El Corolario de Pilatos se enuncia de la siguiente manera:
Corolario de Pilatos: te jo... a ratos

Resumiendo:
  • El Teorema de Herodes se sustenta directamente de la teoría del ajo y agua
  • Dicho Teorema posee dos corolarios importantes de conocer: el de Cervantes y el de Pilatos
  • Y el punto más importante, si la habéis cagado a sabiendas que la ibais a líar, Teorema de Herodes.
Espero que os haya quedado un poquito más claro qué es el Teorema de Herodes y todos sus corolarios :)

Próxima entrada: no sé, pero creo que tengo por ahí algo sobre el WhatsApp, las madres y demás... let me see!

viernes, 20 de julio de 2012

Fotos + música, la mezcla perfecta

El otro día, mientras preparaba un pequeño show con unas fotografías (en concreto, las de la boda que comenté en la entrada anterior), me daba cuenta de una pequeña reflexión que hoy os quería trasladar a todos vosotros.

Veréis, yo mismo quería limitar la cuantía de fotos de dicha presentación a aproximadamente unas 240 fotografías... pero resulta que la cosa se me fue de las manos, pasó a ocupar unas 330 aproximadamente. No temía por la cuantía, sino por el tiempo de diapositiva.

Veréis, cuando enseñáis fotos a quien sea, y las enseñáis a palo seco, la presentación puede llegar a hacerse larguita, aunque estés enseñando unas 40 fotos. Imaginaos tener que decirle:

No, es que son más de 300 fotos

Muerte súbita por infarto...

Pues bien, visto y comprobado... en un pase de más de 300 fotografías, de unos 25 minutos de duración, el simple hecho de aderezarlo con música lo hace algo más ameno. Mucho más, de tal manera que esos 25 minutos vuelan literalmente. Sin querer darte cuenta, te has tragado una cantidad ingente de fotografías, una cantidad que, visualizándolas una a una manualmente y sin música de fondo, puede hacerse algo tedioso.

 ¿Cómo hacer una buena presentación de fotografías con música?

Os cuento mi experiencia personal. En primer lugar, cabe destacar que he usado la que considero que es una de las aplicaciones más completas a la hora de preparar presentaciones de fotografías: ProShow Gold, de PhotoDex. Es una aplicación de lo más completa, puesto que permite la inclusión de todo tipo de efectos, packs de "extras", perfecta sincronización con la música (incluso, por lo que tengo entendido, se pueden sincronizar partes de la presentación con una canción determinada), y posibilidad de dar salida al archivo en HD (eso sí, recomiendo encarecidamente comprimirlo a posteriori con otro programa... porque da la salida a tanta calidad que un vídeo de 25min puede llegar a ocupar sus 11gb tranquilamente) o subida directa a Youtube, entre otras opciones.

En segundo lugar, Audacity me ha ayudado a unir las canciones enlazando unas con otras sin dejar un sólo silencio entre ellas, dando como resultado un fichero .wav (y de ahí, que partiese con una duración predefinida y mi intención fuera introducir unas 250 fotografías, a razón de unos 5 segundos por foto). La razón de usar Audacity en vez de insertar las canciones "a pelo" fue evitar los molestos silencios entre canción, el crossfade de X segundos que cae donde cae y (lo confieso) los problemas que he tenido alguna vez a la hora de meter varias canciones con este programa.

La música elegida tocaba todos los géneros, pero importantísima una cosa. Si al menos hacéis un vídeo con fotos de una boda, mi consejo personal es que empecéis siempre por la canción más lenta y subáis progresivamente el ritmo de la música, hasta acabar por la más cañera que queráis. (Otro día me pararé a hablar de la música ideal para hacer montajes).

Una vez listo todo esto, llegué a pensar que los 3,5 segundos que me sugería ProShow por cada foto, con cada transición de 1,2seg (creo recordar) se antojaría muy poco tiempo por foto. Me equivoqué de pleno, es el tiempo perfecto para visualizar la fotografía sin que se haga muy "cansina", pero a la vez no es un "relámpago" que pasa fugazmente por nuestros ojos.

Insertadas las fotos, ajustamos el tiempo de la presentación de forma que sincronice automáticamente con la duración del audio, aleatorizamos transiciones (ojo, porque el salto entre fotos sin efecto está incluido entre las posibilidades de aleatoriedad) y efectos por foto... et voilà!

Resumiendo:
  • Para mezclar el audio (no requerido, pero si eres tiquis-miquis necesario) Audacity.
  • Para crear la presentación: ProShow Gold.
  • Medidas estimadas: para unos 25min30seg, 330 fotos aprox, lapso entre foto y foto de 3,5 seg aproximadamente, con tiempos de transición de 1,2seg.
  • Música (en el caso que sean fotografías de una boda): empezar por la más lenta y acabar por la más rápida.
  • Si queréis grabar en HD o FullHD, paciencia... necesitaréis un buen ordenador y tiempo (hablo por el mío, que no es una mala máquina y tarda un tiempo considerable en sacar un archivo en FullHD).
En definitiva, si queréis enseñar una cantidad relativamente importante de fotos, sin duda, la mejor alternativa es elegir una buena música, pasar las fotos por el ProShow y pasar un rato entretenido y que, sin duda, se os pasará volando.

viernes, 13 de julio de 2012

Andrea Fabra y el "que-se-jodan-gate"

Hoy me han matado. Sí, lo digo así de directo. Me han matado. Antes de comenzar, me gustaría recordar la definición de lo que se supone que es un político:

Un político es una persona que se dedica a realizar actividades políticas; es decir, todo lo que representa la adquisición, el mantenimiento y la gestión del poder en instituciones o ámbitos públicos.
Un político representa al pueblo en el mantenimiento, la gestión y administración de los recursos públicos. Esta persona que debe velar por el interés general de los ciudadanos y mantenerse dentro de una ética profesional de servicio al pueblo y no hacia si mismo. La corrupción, el populismo, la demagogia, el sectarismo y la incompetencia son males que afectan en mayor o menor medida a la clase política.
Es un miembro formalmente reconocido y activo de un gobierno, o una persona que ejerce influencia sobre el modo en como una sociedad es regida, por medio de conocimiento sobre las dinámicas sociales y el ejercicio del poder. Esto incluye a las personas que ostentan cargos con poder de decisión en el gobierno, y a aquellas que buscan obtener tales posiciones, mediante elecciones o por designación o nombramiento, o a través de una revolución, golpe de Estado o fraude electoral.
(Fuente: Wikipedia)

Parece que esa definición se le ha olvidado a Andrea Fabra... ¿que quién es? Bien, puede que os suene el nombre de su padre, Carlos Fabra, el famoso aeropuerto sin aviones de Castellón y los 9 premios en la lotería conseguidos en 10 años. Esta "elemento" (por llamarla algo) es su hija... y parece que ha sacado la misma mala uva que su padre... al menos, contra las clases obreras y/o gente de izquierdas.

Sorprendido me hallo al ver como una persona que se supone que representa al pueblo (bueno, a mí no, no me esconderé y lo digo clarísimamente: YO NO VOTO AL PP) no procura por el bien del mismo. Sus declaraciones al ser anunciados los recortes y la subida del IVA general y reducido, entre otras cosas, la delatan. Sus palabras son tres, probablemente las 3 palabras que más revuelo han levantado y levantarán en los próximos días: que se jodan.

Andrea, ¿que se joda QUIÉN? Siento ser tan duro, pero ahí te has pasado. Y te has pasado unos cuantos pueblos de largo. Tantos como cruzarte el país desde la punta más punta de Galicia a la punta más punta de Andalucía. Se les ha visto el plumero de muy lejos... Me encantaría verte a ti en la misma situación que la de millones de familias del país al que se supone que representas: mileuristas y en ocasiones menos incluso, haciendo equilibrios y VERDADEROS MALABARISMOS para llegar a fin de mes y que salgan las cuentas, pendientes de las noticias y mirándolas con canguelo para ver cuál va a ser la próxima atrocidad del partido en el que estás metida.

Me encantaría ver como se destapan escándalos, cómo descubren a tu padre y cómo os quedáis "en bragas" ante las atrocidades que habéis ejecutado. Claro, robando dinero a todo quisqui, gastándolo en un aeropuerto fantasma, comprando décimos de lotería premiados... así cualquiera, ¿eh? Cómo me gustaría veros sin los tropecientos millones que tenéis tanto tu padre como tú... ¿seguirías diciendo eso de "que se jodan"?

A pesar de que no suelo hacer uso de los tacos (salvo las citas textuales de hoy), por una vez y sin que sirva de precedente hoy sí lo voy a hacer... Andrea, que te jodan a ti, que le jodan a toda tu familia y que le jodan a todos tus compañeros de partido, a ver si hay huevos de seguir machacando al "populacho" con medidas impopulares y anticonstitucionales a rabiar...

He dicho.

miércoles, 4 de julio de 2012

Las cámaras digitales y "cómo cambiar la forma de hacer fotos"

El otro día asistí al enlace de mi prima con su novio, el cual según el pensar de mi abuela "desde ése momento ya forma parte de la familia". Dejando de lado los pensamientos de la abuela, asistí a una escena un tanto... ¿insólita?, ¿vintage?.

Sea como fuere, resulta ser que yo mismo viví una escena que hace años era lo más habitual, pero bastante modernizada. Primero echemos la vista atrás unos añitos... algo así como unos... emmm... 10 años será suficiente:

En las reuniones familiares, era habitual llevar la cámara "vacía", tal como la llevamos ahora... con una diferencia: actualmente, lo que llevamos vacía es la tarjeta de memoria, mientras que antes lo que llevabamos vacío (siempre y cuando no hubieran fotos de otros eventos) era el carrete. Solíamos cargar con un par de carretes de 36 exposiciones: el que traíamos en la cámara, y el que nos llevábamos de repuesto "por si acaso". Las fotos tenían que salir bien a la primera, si no, era una foto hecha "a lo tonto". ¿Y las pilas? ¿Qué decir de las pilas? Ésas aguantaban carretes y carretes... recuerdo que mi pequeña Nikon analógica aguantaba, según los papeles, 24 carretes de 36 fotos, lo que vienen a ser unos... 864 disparos. Antiguamente, 864 fotos era una cifra descabellada... recuerdo más de una bronca de mi madre por echar más de 15 fotos a los delfines del zoo. Lo habitual era llevar como mucho 36 o 37 fotos del evento para enseñarlas a tus familiares. Probablemente, si me apuráis mucho, podían ser como mucho unas 45-50 fotos (un carrete de 36 y parte de otro...). Sobretodo, había una frase que se repetía muchísimo (y es la que nos llevará al tema "central" de la entrada de hoy), y era la siguiente:
Va, ponte que hacemos la última foto y así gasto el carrete.
¿Qué pasa si cambiamos la palabra "carrete" por "tarjeta"? Pues eso lo viví en primera persona hace escasos días. Asistí a dicha boda con el equipamiento necesario para cubrirla por completo: cámara, objetivo adicional, cargador, 2 tarjetas de memoria de 2gb y una más de 4gb (no vacía). Parece que es espacio, pero cuando disparas en RAW, que cada foto, incluyendo la copia en JPG, ocupa alrededor de 11-12mb... cada tarjeta de memoria cubre aproximadamente unos 200 disparos (algunos menos, si es que las mates no me fallan... pero no, no me voy a parar a contarlos).

Aquí tenéis una cámara de carrete... idéntica a la mía


Recordáis los 864 disparos que mencioné antes, ¿no? Pues si antes parecían una cifra harto descabellada... ahora son poco menos del doble de fotos que hice. Me tocó cambiar como un par de veces de tarjeta, así que digamos que reviví en un par de veces ésa escena que hacía años que no recordaba.

Y es que la fotografía digital ha cambiado nuestra manera de hacer fotos. Cuando antes un carrete te duraba todo un evento, ahora ese carrete te lo podrías pulir tranquilamente en cosa de unos... 3-4 minutos. Imaginaos el coste de revelar cerca de 500 fotos... podría ser descomunal, ¿no creéis?

Tras más de 500 disparos, su batería seguía marcando llena... ¡os presento a mi actual joya!

Por supuesto, también la forma de mostrar esas fotografías al mundo ha cambiado, gracias en parte a los servicios que nos permiten compartirlas con todo el que queramos. Las redes sociales como Facebook, los servicios de almacenamiento de álbums en linea como Google+ (lo que antes se llamaba Picasa) y otros similares nos permiten mostrar nuestras fotos a cualquiera dondequiera que se encuentre. Pero hay otra cosa que ha cambiado.

No llevamos un álbum de fotos a casa de nuestros familiares para mostrarles nuestras instantáneas, simplemente nos llevamos nuestro ordenador portátil, tableta o lápiz de memoria que podremos conectar en cualquier sitio para verlas. Del pesado álbum de fotos al no tan pesado portátil, a la liviana tableta o al discreto pendrive. Aunque a veces, como dice mi abuela, se echa de menos el hecho de tener las fotografías en papel, una magia que probablemente nuestros hijos no lleguen a ver.

Y sinceramente, creo que es esa magia la que nosotros debemos transmitirles. Se da la coincidencia que nuestra generación (sobretodo cuanto más hacia el 90, mejor!) ha tenido la suerte de vivir el paso de todo lo analógico a todo lo digital. De la cámara convencional de carrete a la digital de tropecientos megapíxels, de las cintas de cassette y los vinilos a los discos compactos y MP3, del VHS al DVD, Blu-Ray, DiVX y similares, de la televisión de toda la vida, con su VLF, VHF y UHF, a la televisión digital terrestre... algún día explicaremos a nuestros retoños que, antes de que existieran todas estas cosas tan sofisticadas, había otras muchísimo más sencillas que hacían exactamente lo mismo... de hecho, yo mismo descubrí hace no mucho que el 3D no es un invento nuevo gracias a mi tío, que poseía un cachivache que mediante visión estereoscópica, generaba el efecto tridimensional... databa de principios del siglo XX, no mucho más allá de 1920... así que imaginad.

Cintas VHS, "olvidadas" y reemplazadas por los medios digitales

Antes de acabar esta entrada, decir que, como habréis notado, está escrita con el sarcastic mode en OFF, así que si andábais buscando los sarcasmos por algún sitio, lamento deciros que, al menos en este escrito, no los encontraréis!

Próxima entrada: no lo sé... probablemente rescate y acabe alguna de las que tengo en borradores.

viernes, 15 de junio de 2012

Motivos por los cuales creo que el amor no existe

De nuevo me ausenté, lo admito, soy un poco desastre a la hora de elaborar bitácoras. Pero dicen que más vale tarde que nunca, y vuelvo pisando fuerte (a pesar de estar aún inmerso en ese "gran invento del diablo" llamado exámenes finales...). Hoy vengo a hablaros de un tema bastante subjetivo, ya que los puntos de vista sobre el mismo van en función de cómo le va a cada uno la película. Y de ahí podéis intuir que un servidor está algo bastante quemado con ello...

Aunque más que de amor, hablaré de ése gran invento que algún imbécil lumbreras se sacó de la manga: el kharma. Sí, éso que popularmente se conoce con el refrán de "a cada cerdo le llega su San Martín", pero en versión para finolis. Porque queridos amigos (y nuevos lectores, si es que os acabáis de incorporar), seamos realistas:

A ningún cerdo le llega su San Martín en el momento que toca.

O traduciéndolo a un lenguaje más llano, el kharma funciona como le sale de los coj como le da la gana. Nunca veréis a nadie que tenga lo que se merece (salvo en el 1% de los casos, los casos raros en los que el kharma atina de pleno... me incluyo en el 99% restante). Entre esas cosas que todos los seres humanos (bueno, matizo, todos todos, lo que se dice todos NO) nos merecemos está el amor. Y sí, aquí viene cuando mento a la madre que parió al gili imbécil de Cupido, al tal Valentín de los webs y, de rebote, a un tal Jordi (me suena de algo que mató un dragón... psé!).

Ávidos lectores, supongo que ahora mismo os estaréis preguntando qué demonios estoy diciendo, e incluso lo mismo os acordáis de mí... pues bien, uno de los motivos que me lleva a pensar que realmente esa 'cosa' no existe es el hecho de no vivirla en primera persona. Señoras, señores, el amor no es más que otro maldito precioso sueño de Antonio Resines en uno de los capítulos de Los Serrano...

(nótese el uso del nombre 'cosa' en el tono más despectivo que se pueda encontrar...)

O mismamente, podría ser un sueño (o una pesadilla, según a cada cual le vaya la película) en la que estás inmerso hasta el día en que o tú despiertas, o te despiertan con un jarrón de un agua que puede parecer estar cogida en la mismísima Antártida (con un precioso pingüino de regalo que, además de despertarte, te pateará el culo trasero por tonto imbécil gili haberte enamorado). Un día lo dijo sabiamente mi padre: "sólo los tontos se enamoran". Esa 'cosa' vendría a ser como un spaghetti (me tenía que venir la inspiración mientras hacía la comida... ¡lo mío es de traca!), bonito mientras se cuida, pero se rompe con nada.

Por no mentar, por supuesto, el agilip atontamiento que sufren las personas que están así. Y sí, muchos de vosotros pensaréis:

¿Tú cuando te enamoras no te pones en ése mismo plan?

Respondo rotundamente: SÍ. Pero como he dicho al principio, estos temas son un tanto peliagudos y, sobretodo, muy subjetivos, ya que cada uno contará la película tal cual le va. Por tanto, prometo dejar abierta una futura entrada en el blog cuyo nombre será, como creo que sabréis deducir:

Motivos por los cuales creo que el amor existe

Pero éso tan sólo sucederá el día en que al kharma de los huevos las narices le dé por atinar... mientras tanto, sigamos pensando que el amor sólo es producto de los sueños de Resines.

miércoles, 25 de enero de 2012

Un buen comienzo...

Empezar un blog no es precisamente tarea sencilla. Y menos, cuando cada vez que me lo he propuesto el pobrecico ha acabado quedando dejado. Aunque bien bien no sea un propósito de año nuevo, creo que esta vez sí, toca hacer un pequeño esfuerzo y empezar a darme a conocer un poco al mundo.

Aficionado a la informática, de hecho estudiando 1º de Ingeniería Informática, o como la llaman ahora con el Plan Bolonia, "Grado en Ingeniería Informática". Pero también aficionado a otros hobbies como la fotografía, el DJing y algunas cosillas más. Joven, dinámico, atrevido e inconformista (cualquiera diría aquí ahora mismo que estoy medio publicitando una conocida cadena de radio española...)

Abrir un blog hablando de un tema polémico, como es el cierre del popular servicio de almacenamiento de ficheros en linea Megaupload, es probablemente una de esas cosas por las que muchos de vosotros me tildaréis de atrevido. Y de ello quiero hablar hoy en esta primera entrada.

Anoche, comentaba con una buena amiga esa gran diferencia entre la condena que le ha caído a Kim Dotcom, jefazo de MU, y la que le ha caído a un auténtico asesino como es el indeseable de Miguel Carcaño, a quien por matar a Marta del Castillo le han caído "sólo" 20 años de prisión (que, evidentemente, con buenas conductas y demás, se verán reducidos de forma considerable). Kim Dotcom está condenado a 50 años por "robar" derechos de autor... pero bien, analicemos a fondo esta situación.

Kim Dotcom es tan sólo el jefazo de una gran empresa como es Megaupload (y todas sus filiales, Megavideo & compañía). Kim te proporciona un espacio de almacenamiento en la nube, el cual no debes ocupar con ficheros protegidos por derechos de autor (eso en las condiciones del servicio figuraba, y quien diga que no miente como un bellaco). Por ejemplo, en mi caso personal, Megaupload me servía para enviar las fotografías de diversos eventos familiares a toda mi familia en un único archivo comprimido, en alta resolución, por lo cual cada fotografía ocupa aproximadamente unos 4mb. Sin embargo, otras personas se dedican a utilizar ese espacio que Kim proporciona para compartir ficheros con derechos de autor. Si bien MU tenía alrededor de 100 millones de usuarios registrados en el mundo (y a saber cuántos de ellos eran Premium, yo por mi parte no lo era... con cuenta gratuíta me era más que suficiente), no se pueden verificar todos y cada uno de los ficheros que cada uno de esos 100 millones de usuarios cuelga en su cuenta. También cabe destacar la opción de poder denunciar un fichero por infringir derechos de autor, de manera que el archivo caía fulminado cual árbol tocado por un rayo.

Bajo este criterio, Kim Dotcom no se ha lucrado a costa de artistas, sino de usuarios que, abonándole una cantidad determinada a MU y sus filiales, han publicado sus obras protegidas. Por ende, Kim sería inocente, ya que no ha sido él quien ha "robado", sino los usuarios que han distribuido. Pero aquí tocamos otro tema que viene encadenado desde este último: ¿compartir es legal? Abramos un pequeño paréntesis para aclarar esto:

Si yo adquiero el último trabajo de Manolo García, con mi dinero, y lo pongo en el reproductor de CD del comedor para enseñárselo a mi madre, ya estoy compartiendo. Con la ideología actual, este disco debería escucharlo yo utilizando unos auriculares, puesto que compartir es ilegal. De hecho, podrían llegar a detenerme por compartir esa música con mi madre. Pero desde siempre, compartir ha sido legal... lo ilegal realmente es lucrarse a costa de estos artistas, ése es el verdadero problema.

Volviendo al asunto de Kim Dotcom, a mi amiga le hice anoche un simil muy esclarecedor. Pongamos que yo ahora monto un negocio con una nueva clase de cuchillos que cortan más y mejor. El negocio es único en mi ciudad, Barcelona, por lo que decido abrir mi tienda on-line. La gente ve la enorme fiabilidad y calidad de mis cuchillos y deciden comprarme en grandes cantidades. Yo me forro, me voy a vivir a una "casita" de ésas que hay por Pedralbes (nótese mi ironía cuando hablo de "casita"...), me compro los últimos deportivos del mercado... y la gente me sigue comprando cuchillos. Unos, para su verdadera finalidad: cortar carnes, jamones... pero otros, sin embargo, los compran para cometer crímenes y asesinatos. La policia se entera del asunto... en ése caso, ¿a por quién van? Lógico, a por los asesinos, y no a por quien los vende. Pongamos ahora que "los asesinos" son la gente que comparte ficheros con derechos de autor, y que Kim es el emprendedor que decide montar el negocio. Y bien, ¿a por quien fueron? A por el dueño de la tienda...

Algo falla aquí... y mi amiga me daba la razón absolutamente. Desgraciadamente, ésta es la sociedad en la que vivimos, una sociedad que criminaliza a todos y cada uno de nosotros "por si acaso" (es de perogrullo tener que pagar de más por el simple hecho de que "puede ser que utilice dicho dispositivo para reproducir contenidos con derechos de autor"), y que indirectamente, nos "legitima" a reproducir ficheros protegidos dado que hemos abonado el canon.

En fin... propósito para esta semana: volver a publicar antes del fin de semana... ¡prometido!