viernes, 20 de julio de 2012

Fotos + música, la mezcla perfecta

El otro día, mientras preparaba un pequeño show con unas fotografías (en concreto, las de la boda que comenté en la entrada anterior), me daba cuenta de una pequeña reflexión que hoy os quería trasladar a todos vosotros.

Veréis, yo mismo quería limitar la cuantía de fotos de dicha presentación a aproximadamente unas 240 fotografías... pero resulta que la cosa se me fue de las manos, pasó a ocupar unas 330 aproximadamente. No temía por la cuantía, sino por el tiempo de diapositiva.

Veréis, cuando enseñáis fotos a quien sea, y las enseñáis a palo seco, la presentación puede llegar a hacerse larguita, aunque estés enseñando unas 40 fotos. Imaginaos tener que decirle:

No, es que son más de 300 fotos

Muerte súbita por infarto...

Pues bien, visto y comprobado... en un pase de más de 300 fotografías, de unos 25 minutos de duración, el simple hecho de aderezarlo con música lo hace algo más ameno. Mucho más, de tal manera que esos 25 minutos vuelan literalmente. Sin querer darte cuenta, te has tragado una cantidad ingente de fotografías, una cantidad que, visualizándolas una a una manualmente y sin música de fondo, puede hacerse algo tedioso.

 ¿Cómo hacer una buena presentación de fotografías con música?

Os cuento mi experiencia personal. En primer lugar, cabe destacar que he usado la que considero que es una de las aplicaciones más completas a la hora de preparar presentaciones de fotografías: ProShow Gold, de PhotoDex. Es una aplicación de lo más completa, puesto que permite la inclusión de todo tipo de efectos, packs de "extras", perfecta sincronización con la música (incluso, por lo que tengo entendido, se pueden sincronizar partes de la presentación con una canción determinada), y posibilidad de dar salida al archivo en HD (eso sí, recomiendo encarecidamente comprimirlo a posteriori con otro programa... porque da la salida a tanta calidad que un vídeo de 25min puede llegar a ocupar sus 11gb tranquilamente) o subida directa a Youtube, entre otras opciones.

En segundo lugar, Audacity me ha ayudado a unir las canciones enlazando unas con otras sin dejar un sólo silencio entre ellas, dando como resultado un fichero .wav (y de ahí, que partiese con una duración predefinida y mi intención fuera introducir unas 250 fotografías, a razón de unos 5 segundos por foto). La razón de usar Audacity en vez de insertar las canciones "a pelo" fue evitar los molestos silencios entre canción, el crossfade de X segundos que cae donde cae y (lo confieso) los problemas que he tenido alguna vez a la hora de meter varias canciones con este programa.

La música elegida tocaba todos los géneros, pero importantísima una cosa. Si al menos hacéis un vídeo con fotos de una boda, mi consejo personal es que empecéis siempre por la canción más lenta y subáis progresivamente el ritmo de la música, hasta acabar por la más cañera que queráis. (Otro día me pararé a hablar de la música ideal para hacer montajes).

Una vez listo todo esto, llegué a pensar que los 3,5 segundos que me sugería ProShow por cada foto, con cada transición de 1,2seg (creo recordar) se antojaría muy poco tiempo por foto. Me equivoqué de pleno, es el tiempo perfecto para visualizar la fotografía sin que se haga muy "cansina", pero a la vez no es un "relámpago" que pasa fugazmente por nuestros ojos.

Insertadas las fotos, ajustamos el tiempo de la presentación de forma que sincronice automáticamente con la duración del audio, aleatorizamos transiciones (ojo, porque el salto entre fotos sin efecto está incluido entre las posibilidades de aleatoriedad) y efectos por foto... et voilà!

Resumiendo:
  • Para mezclar el audio (no requerido, pero si eres tiquis-miquis necesario) Audacity.
  • Para crear la presentación: ProShow Gold.
  • Medidas estimadas: para unos 25min30seg, 330 fotos aprox, lapso entre foto y foto de 3,5 seg aproximadamente, con tiempos de transición de 1,2seg.
  • Música (en el caso que sean fotografías de una boda): empezar por la más lenta y acabar por la más rápida.
  • Si queréis grabar en HD o FullHD, paciencia... necesitaréis un buen ordenador y tiempo (hablo por el mío, que no es una mala máquina y tarda un tiempo considerable en sacar un archivo en FullHD).
En definitiva, si queréis enseñar una cantidad relativamente importante de fotos, sin duda, la mejor alternativa es elegir una buena música, pasar las fotos por el ProShow y pasar un rato entretenido y que, sin duda, se os pasará volando.

viernes, 13 de julio de 2012

Andrea Fabra y el "que-se-jodan-gate"

Hoy me han matado. Sí, lo digo así de directo. Me han matado. Antes de comenzar, me gustaría recordar la definición de lo que se supone que es un político:

Un político es una persona que se dedica a realizar actividades políticas; es decir, todo lo que representa la adquisición, el mantenimiento y la gestión del poder en instituciones o ámbitos públicos.
Un político representa al pueblo en el mantenimiento, la gestión y administración de los recursos públicos. Esta persona que debe velar por el interés general de los ciudadanos y mantenerse dentro de una ética profesional de servicio al pueblo y no hacia si mismo. La corrupción, el populismo, la demagogia, el sectarismo y la incompetencia son males que afectan en mayor o menor medida a la clase política.
Es un miembro formalmente reconocido y activo de un gobierno, o una persona que ejerce influencia sobre el modo en como una sociedad es regida, por medio de conocimiento sobre las dinámicas sociales y el ejercicio del poder. Esto incluye a las personas que ostentan cargos con poder de decisión en el gobierno, y a aquellas que buscan obtener tales posiciones, mediante elecciones o por designación o nombramiento, o a través de una revolución, golpe de Estado o fraude electoral.
(Fuente: Wikipedia)

Parece que esa definición se le ha olvidado a Andrea Fabra... ¿que quién es? Bien, puede que os suene el nombre de su padre, Carlos Fabra, el famoso aeropuerto sin aviones de Castellón y los 9 premios en la lotería conseguidos en 10 años. Esta "elemento" (por llamarla algo) es su hija... y parece que ha sacado la misma mala uva que su padre... al menos, contra las clases obreras y/o gente de izquierdas.

Sorprendido me hallo al ver como una persona que se supone que representa al pueblo (bueno, a mí no, no me esconderé y lo digo clarísimamente: YO NO VOTO AL PP) no procura por el bien del mismo. Sus declaraciones al ser anunciados los recortes y la subida del IVA general y reducido, entre otras cosas, la delatan. Sus palabras son tres, probablemente las 3 palabras que más revuelo han levantado y levantarán en los próximos días: que se jodan.

Andrea, ¿que se joda QUIÉN? Siento ser tan duro, pero ahí te has pasado. Y te has pasado unos cuantos pueblos de largo. Tantos como cruzarte el país desde la punta más punta de Galicia a la punta más punta de Andalucía. Se les ha visto el plumero de muy lejos... Me encantaría verte a ti en la misma situación que la de millones de familias del país al que se supone que representas: mileuristas y en ocasiones menos incluso, haciendo equilibrios y VERDADEROS MALABARISMOS para llegar a fin de mes y que salgan las cuentas, pendientes de las noticias y mirándolas con canguelo para ver cuál va a ser la próxima atrocidad del partido en el que estás metida.

Me encantaría ver como se destapan escándalos, cómo descubren a tu padre y cómo os quedáis "en bragas" ante las atrocidades que habéis ejecutado. Claro, robando dinero a todo quisqui, gastándolo en un aeropuerto fantasma, comprando décimos de lotería premiados... así cualquiera, ¿eh? Cómo me gustaría veros sin los tropecientos millones que tenéis tanto tu padre como tú... ¿seguirías diciendo eso de "que se jodan"?

A pesar de que no suelo hacer uso de los tacos (salvo las citas textuales de hoy), por una vez y sin que sirva de precedente hoy sí lo voy a hacer... Andrea, que te jodan a ti, que le jodan a toda tu familia y que le jodan a todos tus compañeros de partido, a ver si hay huevos de seguir machacando al "populacho" con medidas impopulares y anticonstitucionales a rabiar...

He dicho.

miércoles, 4 de julio de 2012

Las cámaras digitales y "cómo cambiar la forma de hacer fotos"

El otro día asistí al enlace de mi prima con su novio, el cual según el pensar de mi abuela "desde ése momento ya forma parte de la familia". Dejando de lado los pensamientos de la abuela, asistí a una escena un tanto... ¿insólita?, ¿vintage?.

Sea como fuere, resulta ser que yo mismo viví una escena que hace años era lo más habitual, pero bastante modernizada. Primero echemos la vista atrás unos añitos... algo así como unos... emmm... 10 años será suficiente:

En las reuniones familiares, era habitual llevar la cámara "vacía", tal como la llevamos ahora... con una diferencia: actualmente, lo que llevamos vacía es la tarjeta de memoria, mientras que antes lo que llevabamos vacío (siempre y cuando no hubieran fotos de otros eventos) era el carrete. Solíamos cargar con un par de carretes de 36 exposiciones: el que traíamos en la cámara, y el que nos llevábamos de repuesto "por si acaso". Las fotos tenían que salir bien a la primera, si no, era una foto hecha "a lo tonto". ¿Y las pilas? ¿Qué decir de las pilas? Ésas aguantaban carretes y carretes... recuerdo que mi pequeña Nikon analógica aguantaba, según los papeles, 24 carretes de 36 fotos, lo que vienen a ser unos... 864 disparos. Antiguamente, 864 fotos era una cifra descabellada... recuerdo más de una bronca de mi madre por echar más de 15 fotos a los delfines del zoo. Lo habitual era llevar como mucho 36 o 37 fotos del evento para enseñarlas a tus familiares. Probablemente, si me apuráis mucho, podían ser como mucho unas 45-50 fotos (un carrete de 36 y parte de otro...). Sobretodo, había una frase que se repetía muchísimo (y es la que nos llevará al tema "central" de la entrada de hoy), y era la siguiente:
Va, ponte que hacemos la última foto y así gasto el carrete.
¿Qué pasa si cambiamos la palabra "carrete" por "tarjeta"? Pues eso lo viví en primera persona hace escasos días. Asistí a dicha boda con el equipamiento necesario para cubrirla por completo: cámara, objetivo adicional, cargador, 2 tarjetas de memoria de 2gb y una más de 4gb (no vacía). Parece que es espacio, pero cuando disparas en RAW, que cada foto, incluyendo la copia en JPG, ocupa alrededor de 11-12mb... cada tarjeta de memoria cubre aproximadamente unos 200 disparos (algunos menos, si es que las mates no me fallan... pero no, no me voy a parar a contarlos).

Aquí tenéis una cámara de carrete... idéntica a la mía


Recordáis los 864 disparos que mencioné antes, ¿no? Pues si antes parecían una cifra harto descabellada... ahora son poco menos del doble de fotos que hice. Me tocó cambiar como un par de veces de tarjeta, así que digamos que reviví en un par de veces ésa escena que hacía años que no recordaba.

Y es que la fotografía digital ha cambiado nuestra manera de hacer fotos. Cuando antes un carrete te duraba todo un evento, ahora ese carrete te lo podrías pulir tranquilamente en cosa de unos... 3-4 minutos. Imaginaos el coste de revelar cerca de 500 fotos... podría ser descomunal, ¿no creéis?

Tras más de 500 disparos, su batería seguía marcando llena... ¡os presento a mi actual joya!

Por supuesto, también la forma de mostrar esas fotografías al mundo ha cambiado, gracias en parte a los servicios que nos permiten compartirlas con todo el que queramos. Las redes sociales como Facebook, los servicios de almacenamiento de álbums en linea como Google+ (lo que antes se llamaba Picasa) y otros similares nos permiten mostrar nuestras fotos a cualquiera dondequiera que se encuentre. Pero hay otra cosa que ha cambiado.

No llevamos un álbum de fotos a casa de nuestros familiares para mostrarles nuestras instantáneas, simplemente nos llevamos nuestro ordenador portátil, tableta o lápiz de memoria que podremos conectar en cualquier sitio para verlas. Del pesado álbum de fotos al no tan pesado portátil, a la liviana tableta o al discreto pendrive. Aunque a veces, como dice mi abuela, se echa de menos el hecho de tener las fotografías en papel, una magia que probablemente nuestros hijos no lleguen a ver.

Y sinceramente, creo que es esa magia la que nosotros debemos transmitirles. Se da la coincidencia que nuestra generación (sobretodo cuanto más hacia el 90, mejor!) ha tenido la suerte de vivir el paso de todo lo analógico a todo lo digital. De la cámara convencional de carrete a la digital de tropecientos megapíxels, de las cintas de cassette y los vinilos a los discos compactos y MP3, del VHS al DVD, Blu-Ray, DiVX y similares, de la televisión de toda la vida, con su VLF, VHF y UHF, a la televisión digital terrestre... algún día explicaremos a nuestros retoños que, antes de que existieran todas estas cosas tan sofisticadas, había otras muchísimo más sencillas que hacían exactamente lo mismo... de hecho, yo mismo descubrí hace no mucho que el 3D no es un invento nuevo gracias a mi tío, que poseía un cachivache que mediante visión estereoscópica, generaba el efecto tridimensional... databa de principios del siglo XX, no mucho más allá de 1920... así que imaginad.

Cintas VHS, "olvidadas" y reemplazadas por los medios digitales

Antes de acabar esta entrada, decir que, como habréis notado, está escrita con el sarcastic mode en OFF, así que si andábais buscando los sarcasmos por algún sitio, lamento deciros que, al menos en este escrito, no los encontraréis!

Próxima entrada: no lo sé... probablemente rescate y acabe alguna de las que tengo en borradores.