sábado, 12 de enero de 2013

¿Año nuevo, vida nueva? Es posible

Y lo digo por experiencia totalmente. Normalmente se suele decir como forma de pensar "bueno, no te preocupes, que el año entrante será muchísimo mejor que el saliente". Y desde luego, razón no falta.

¿Podríamos decir que, con el nuevo año, me siento una persona ligeramente distinta? Puede, no os engaño (ni pretendo hacerlo), pero que es así es un hecho. Probablemente aquello que el año pasado llamé hiperfelicidad fuese tan sólo un preludio de lo que está por venir. Hay parte material, pero también parte "personal".

Espíritu positivo

Una cosa total y absolutamente básica para hacer valer lo que el título de mi blog dice es realizar un cambio de chip, total, absoluto y completo. De cuestas arriba sé, y no precisamente poco. Por ello lo primero para empezar el año con buen humor, pero ante todo, con ilusión, es girarse hacia atrás. ¿Verdad que esa cuesta que antes veíamos inclinada hacia arriba ahora la vemos inclinada hacia abajo? Que todo lo que sube baja (y viceversa) no es un secreto, ni mucho menos. Estamos en la cúspide de la cuesta, pero por contra estamos abajo (qué contradicción, ¿no?), prácticamente tocando lo que viene a ser el centro de la tierra. Va siendo hora de ponernos positivos, animarnos, sacar esa fiera que todos llevamos dentro e iniciar no sólo el descenso de esa cuesta, sino también el ascenso emocional.
Inciso: cuando dije "fiera" me quise referir a la fiera que se come el mundo día a día sin importarle el qué dirán, la misma que día a día se dedicará a ser feliz por sí misma.
Conforme vayamos descendiendo dicha cuesta veremos que nos cuesta menos respirar, que cada vez vamos a mejor. No es que suene bien, sino lo siguiente de lo siguiente de lo siguiente. Tan siguiente que con palabras que suenen bien no podríamos definirlo (así que os dejo aquí un espacio para que lo defináis por vosotros mismos).

Va siendo hora, por tanto, de olvidar de forma completa todo lo acontecido durante el año pasado. Aunque queden recuerdos, toca dejar atrás los hechos, e iniciar las páginas del nuevo libro que es este año. Y ante todo, toca inspirarse para hacer que dichas páginas estén llenas de buenas cosas, cosas alegres, animadas y divertidas.

¿Un poco de shopping? ¿Por qué no?

Saquemos a nuestro yo consumista (siempre en la medida que sea posible) por unas horas, por unos instantes. Comenzar el año significa inevitablemente comenzar una de las épocas del año más marcadas para los negocios, y por supuesto, una de las épocas en las que nuestros armarios sufren una pequeña renovación (que en algunos casos hacen que el adjetivo pequeña tenga que ser usado en el tono más irónico existente). Rebajas. Aunque no necesariamente tengan que ser compras que ocupen al armario... pero si bien es cierta una cosa, es que comprar anima. Y no, no es un tópico.

Si no, preguntaos por qué muchísima gente está deseando que llegue la época de las rebajas, y más aún preguntaos por qué algunos comercios de ropa más barata de lo habitual (no quiero hacer propaganda de mi ex-trabajo) como Primark siempre están llenos de cabo a rabo... claro, teniendo camisetas de manga corta de chico a 2,50€ no me extraña nada.

En mi caso, en lo que respecta a lo material, para mí año nuevo significa dos cosas: ordenador nuevo y coche nuevo. El ordenador lo tengo ya (toda una bestia, por cierto... tengo pendiente un contrato con Prosegur para que me ayuden a tenerlo protegido :P), el coche está por llegar, esperemos que en un plazo no muy largo.
Mensaje para la Pilarica: ¡prometo hacerte una visita en cuanto tenga el coche!
Cambios en tu vida personal: para los que están, para los que llegan y para los que se fueron

Si en mi anterior entrada (aquella que publiqué de agradecimiento) daba las gracias a todos los que estaban, los que llegaron y (sí, también) a los que se fueron, debo seguir reivindicando durante este nuevo año este agradecimiento. Y es muy recomendable que no sólo lo hagáis, sino que lo apliquéis durante todos los días de este año, todos y cada uno de ellos. Porque hay personas que merecen tener acceso a las llaves de tu vida, y hay personas que soltarán esas llaves porque quieren irse. Debéis recoger las llaves gustosamente y agradecer a quien las haya dejado que lo haya hecho. Será que si lo ha hecho es porque no merece formar parte de tu vida ni un sólo segundo más, ¿no?. Ah, y otro detalle, nada de estar mal por culpa de la persona que decide abandonar tu vida, porque si lo ha hecho es por decisión suya, y no tuya. Nadie debe malgastar una sola lágrima por alguien que NO se lo merece.

2013 es un año para abrir horizontes, para que las personas vengan, miren, y si lo ven oportuno se queden. Y quién sabe, lo mismo esa persona es la destinada a ocupar ese trono VIP que tienes oculto... también es hora de abrir horizontes con esas personas que ya forman parte de tu vida, sólo por éso que dicen de:
A veces lo que buscas está tan cerca que cuesta verlo

Ponte guapo/a, pero sobretodo, luce esa sonrisa de oreja a oreja

Porque sí, porque te da la gana. Es hora de salir a la calle, y eso implica que toca arreglarse. No importa donde vayas, ni con quién, ni para qué sales. Arréglate, y demuéstrale al mundo lo que vales. Tampoco es otro tópico, una persona animada y con ganas de comerse el mundo se arregla muchísimo más que una persona sin ganas de nada. Por cierto, nunca dejéis de sonreír, nunca sabéis quién se puede enamorar de vuestra sonrisa. Ésa es la máxima que debe predominar en nuestras vidas de aquí a que termine el año. Es hora de sacar las mejores galas del armario, pero sobretodo... es hora de sonreír y de ser felices.

Cuando salgáis a la calle debéis sentiros amos, dueños y señores de la misma y de todo lo que la rodea. Pisad fuerte, sin miedo, el suelo es vuestro, podéis romperlo si queréis. ¿Ese chico o esa chica os mira? Sed amables, devolvedle la mirada, pero sobretodo no dejéis de sonreír. ¿Y si es un bebé? Sentíos libres de hacerle todas las moñerías que queráis.

El volumen, a tope, por favor

Sin ánimo de incitar aquí a que nos quedemos sordos por pasarnos de rosca con los cascos, hablo en sentido metafórico (o en sentido literal, si es que nuestros loros no dan para mucho jaja!). Probablemente la música sea aquello que nos permite expresarnos mejor. Tal y como dijo el filósofo alemán Friedrich Wilhelm Nietzsche:
Sin música, la vida sería un error
Y un error grave sería que, teniendo música para elegir a nuestro antojo, no le demos banda sonora a nuestro día a día. Por ello personalmente recomiendo que reunáis toda la música que os ponga de buen rollo, esa que os anima, os hace felices y os pone en marcha escuchándola, y os la organicéis de manera que la podáis escuchar del tirón (llámalo lista de reproducción, llámalo carpeta en vuestro reproductor, llámalo CD). Y ante todo, dadle mucha mucha caña. Personalmente, recomiendo cositas con silbidos o incluso canciones del repertorio de artistas como Mumford & Sons, Of Monsters And Men o similares, cantantes de ese género ficticio al que llamo Good Feelings Music o Happy Music. Al pie de la entrada os dejaré algo de Mumford, para que escuchéis y me digáis si realmente os pone.

¿Sólos en casa? Es hora de hacer el tonto

Y aunque no os lo creáis, todos cuando nos quedamos en la intimidad en casa digamos que "nos soltamos". Nadie nos oye cantar, nadie nos ve haciendo air guitar, air battery o air lo-que-sea, nadie nos ve bailar... Es hora de dejarnos llevar y soltar toda esa alegría que tenemos dentro... ¿y con quién la compartimos? Pues con nadie mejor que con nosotros mismos. Porque pienso que debemos hacernos partícipes de esa auto-alegría que tenemos en el cuerpo. Si bien es cierto que cuando vamos andando por la calle escuchando por nuestros auriculares una canción que nos encanta, dejarnos llevar por dicha canción provocaría reacciones de terceros no muy buenas (quizá lo más suave que pueden pensar de ti es que estás pirado, sin más). Alcanzamos un punto en el que todo ello se acumula y oh, sorpresa, estamos solos en casa... pues es hora de cantar y bailar sin que nadie nos vea hacerlo. Creedme, anima y mucho. Además, el nivel de ánimos aumenta proporcionalmente cuanto más hacemos el gili burro.

La máxima a cumplir: pensamientos positivos atraen hechos positivos

Cosa perfectamente deducible de su inversa: pensamientos negativos atraen hechos negativos. Mantener una mente en positivo ayuda total y absolutamente no sólo a ser felices, sino a que nos pasen cosas cada vez mejores. Si no, ¿por qué os creéis que uno de mis propósitos para el año nuevo es el de no amargarme un sólo segundo del año? Creo que vais captando la idea...

En definitiva, si algo bueno ha tenido el pasado 2012 (wait, ¿algo bueno el 2012?, debe ser que tengo fiebre...) es que llegué a comprender la importancia del pensamiento positivo. Fue un año pésimo, horroroso, malísimo, tremendamente desastroso (y no pongo más cosas porque no tengo a Piqueras por aquí para que me dé adjetivos negativistas), en la medida que llegué a cansarme de tanta desgracia y acabé proponiéndome ser feliz cada segundo de este nuevo año.
¿Me acompañáis?

Os dejo una canción de esas que os mencioné antes... Happy Music


Próximamente: tendré casi un mes de vacaciones para preparar entradas para el blog a tutiplen... así que caerán unas cuantas