sábado, 27 de julio de 2013

Escandalosas colonias… muy mal, Lleure i Cultura

Esta vez voy a utilizar este espacio no para hacer ninguna crítica en tono sarcástico ni para hacer ninguna comparativa ni nada por el estilo. Lo voy a utilizar porqué me indignan algunas cosas, pero me indignan de verdad. No suelo pedirlo, pero esta vez pediré máxima difusión ante unos hechos que, la verdad sea dicha, no tienen nombre posible para calificarse.

La “pesadilla” comienza el pasado 14 de julio, día en que mi hermana se va de colonias, unas colonias organizadas por la asociación Lleure i Cultura, colonias solidarias en la que los 420€ que se pagaron por dos semanas, en principio, de diversión, en las que algunos actores de la aclamada serie Polseres Vermelles (o Pulseras Rojas, si la veis en Antena 3 fuera de Catalunya), locutores de las emisoras del Grup Flaix (Flaix FM y Radio Flaixbac) y bandas de música en catalán como los Amelie, iban a ir como “estrellas invitadas”. Podéis imaginar la ilusión de una cría de 13 años por ver a sus ídolos como fuente de sus ganas de irse dos semanas fuera de casa. Cabe decir que, en un principio, ese dinero iba íntegro a la fundación La Marató de la televisión catalana TV3, que este año destinaba todo lo recaudado a la lucha contra las enfermedades degenerativas. Ya con la mosca tras la oreja, porqué en el primer turno los actores de la susodicha serie no aparecieron, pensamos que todo había sido mala suerte y que, esta vez, sí harían acto de presencia.

La asociación Lleure i Cultura nos iba teniendo al día, vía Facebook, de lo que hacían los críos. Las sensaciones tan sólo viendo las fotos creedme, eran más que positivas. Los niños se divertían, hacían actividades, se bañaban, daban masajes, hacían teatro… vamos, justo lo que esperábamos que sucedería. No obstante, aún nos faltaba algo… sí, veíamos que iban grupos de música, algunos locutores de radio, pero faltaba la promesa. Largos días en los que, en casa, hemos “sufrido” cómo mi hermana daba insistentemente la tabarra sobre un tal Carlos Cuevas, y la ilusión de ella por verlo y hacerse una foto con él. Todas esas sensaciones positivas se truncan cuando, esta mañana, recibimos una llamada de mi hermana cuando aún no eran ni las 11, cuando estábamos en Granollers, de camino. Los hechos vienen expuestos a continuación:

Mi hermana, visiblemente afectada y llorando, nos pedía por favor que fuésemos a buscarla. El responsable de las colonias, un tal Marc, había desaparecido a las 5 de la mañana, y otros tantos monitores también. En la casa sólo quedaban los dueños, una monitora y dos voluntarios amigos de Marc, visiblemente enfadados con él y con su actitud. Solamente 3 personas a cargo de la friolera de 90 críos, entre los cuales 2 de ellos necesitando unas atenciones especiales. Del resto del personal, ni rastro. Marc ilocalizable en los dos números de teléfono. Supuestamente, el viernes 26 de julio a media tarde Marc se fue a buscar a las estrellas, los Polseres. Supuestamente, un pinzamiento no sabemos exactamente dónde (las niñas dicen que en la espalda, los monitores que quedaban en el albergue dicen que en la pierna) y un pequeño accidente de coche que luego resultó no ser accidente “impidió” que los actores fueran a la casa de colonias. Según nos han contado tanto los monitores como, en este caso, mi hermana, Marc llegó a la casa de colonias a las 3 de la madrugada. Tan sólo 2h después, cuando nadie pudo verlo, emprendió una cobarde huida. No sabemos si, en ese momento, se le pasó por la cabeza que las consecuencias de abandonar a 90 niños a la suerte de monitores y voluntarios, la mayoría de los cuales desertaron inmediatamente después del desayuno “por miedo a las posibles represalias de los padres”, pueden ser muy malas. 90 críos dejados a su suerte, y con la gran suerte de que no ha sucedido nada (la casa está en plena montaña, un incendio habría sido totalmente crítico, una criatura ahogada en la piscina habría sido sencillamente algo inadmisible…), pero podría haber pasado.

Desafortunadamente, se repitió lo sucedido en el primer turno, los Polseres no habían hecho acto de presencia. No obstante, pensamos que todo sería éso y, por lo demás, todo habría transcurrido con la mayor de las normalidades. Pensamos que los chavales, en el fondo, se lo habían pasado bien, habían reído, habían aprendido y habían hecho amistades. Esto último sí, pero de todo lo demás… ni rastro. Salvando simplemente la convivencia con otras personas, y las partes buenas, todo lo demás ha resultado ser un desastre. El testimonio de una de las niñas, amiga de mi hermana, lo relata de ésta manera:
“No había día que no sucediera una desgracia, en un día hubieron 4 ataques de ansiedad, otro día expulsan un monitor, otro día se van 3 monitoras, otro día nos perdemos por el río, otro día con muchísima gente intoxicada por el agua, otro día nos dejan tiradas, otro día mienten con lo de los Polseres jugando con nuestros sentimientos… más que unas colonias es un culebrón!”
Según mi hermana, el trato de los monitores, más que de unas colonias, parecía de una auténtica academia militar. Un niño que fuese cazado hablando o mirando por la ventana por la noche podía ser obligado a salir a correr a lo que llaman “la pista verde”, también a una niña se le obligó a correr descalza por la misma pista ya que llevaba chanclas y no disponía en ese momento de otro calzado más adecuado. Las clases de inglés se limitaban al visionado de películas con unos subtítulos que, dado el paupérrimo tamaño de la pantalla donde se reproducían, apenas podían verse (el sonido, obviamente, en inglés). En otras ocasiones se trataba de traducir frases con la única ayuda de los monitores y de otros chicos que estaban en la casa de colonias y no pertenecían al grupo de los nuestros (no podían ayudarse entre niños de las mismas colonias). En el caso de teatro, los chavales se encargaban absolutamente de todo, aunque en este caso la monitora, Andrea, sí que ayudaba más a los chavales. Monitora que, por cierto, fue una de las afectadas tras la expulsión de uno de los monitores, ya que al depender de éste se veía automáticamente fuera. No se han hecho actividades prometidas en un principio, tales como tiro con arco, cocina y maquillaje, entre otros. Mención a parte merece el tema Polseres. Por lo que me cuenta, en un principio iban a ir a la casa de colonias el miércoles, pero aplazaron la visita al viernes. También se improvisó la visita de dos locutores del Grup Flaix: Ernest Codina (Flaix FM) y Roger Carandell (Radio Flaixbac), pero en vez de asistir en calidad de locutores de radio, lo hicieron por tal de promocionar unos libros, como queriendo “hacer el papel de que ha ido gente conocida”. (ver la nota al pie de la entrada).

A pesar de hechos como éstos, hay que felicitar también a parte del personal ya que se han comportado como deben, especialmente a la monitora y a los voluntarios que se han quedado dando la cara.

Organización pésima, descoordinación absoluta, nervios entre monitores a flor de piel, tensiones que se trasladaban a los críos y que acaban provocando, en algunos casos, ataques de ansiedad. Todo totalmente improvisado, todo organizado fatal.

Mención a parte merece la actuación de un grupo apenas conocido, llamado El secret de París. Por lo que cuentan asistentes a las colonias, presuntamente dos de los componentes de dicho grupo iban “fumados” y el vocalista iba bebido, además de intentar ligar con una niña de 14-15 años a fin de poder acabar manteniendo relaciones sexuales con ella. Algo totalmente escandaloso y absolutamente deleznable. Algo que dará bien seguro una publicidad totalmente negativa tanto al grupo como a la organización. (Editando a 30 de julio de 2013: uno de los componentes del grupo se ha puesto en contacto conmigo para desmentir dichas informaciones). También debo mencionar el hecho de que, por ejemplo, en el caso de mi hermana, sufriera nada menos que 4 crisis de ansiedad y que nadie nos avisase ni se pusiera en contacto con nosotros. Simplemente, lamentable.

¿Y ahora qué? Es la pregunta que nos hacemos todos. ¿Qué pasa con Marc, el supuesto responsable de todo? ¿Qué pasa con los niños? ¿Por qué se antepone la cobardía de no querer afrontar una situación incómoda como es la de afrontar las quejas (con razón) de unos padres que habían apuntado a sus hijos a unas colonias en las que, supuestamente, actores de renombre iban a acudir? Y vista la situación… ¿esos 420€ de los que hablaba inicialmente van a parar realmente a la fundación de La Marató, o por contra, se los embolsa Lleure i Cultura con cierto impresentable a la cabeza?

Desde luego, esto no ha hecho más que empezar… y tengo la sensación de que a varias personas se les va a caer el pelo a base de bien. Por el momento, parece ser que el resto de turnos, ante la imposibilidad de dar con el “responsable” de todo el tinglado y ante toda la cantidad de publicidad negativa que Lleure i Cultura ha recibido, han sido cancelados. No se trata de justificar a nadie, lo que han hecho está mal, punto. Ni situaciones que te superan ni ninguna otra “excusa” sirve. Con 90 niños a cargo lo más normal sería que hubieran más monitores responsables, más coordinadores, o como lo queráis llamar. Y de voluntarios, ya ni hablamos… madres que incluso se ofrecieron en su momento a colaborar desinteresadamente con un “no es necesario” por respuesta por parte de Marc.

A partir de aquí, dejo esto abierto por si alguien quiere aportar su experiencia. Simplemente deseo que este pequeño artículo llegue a cuanta más gente mejor. Difundidlo, que esto no se quede así. Desde luego, por nuestra parte, profundísima decepción y enfado con Lleure i Cultura, con Marc y con todos los monitores que, esta misma mañana y para evitar represalias, han abandonado a 90 niños, una monitora y dos voluntarios a su suerte.

He dicho.

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Editando a 30 de julio de 2013: fe de erratas. Mencioné a Ernest Codina y Roger Carandell como locutores de las emisoras de Grup Flaix, cuando hace unos meses que ya no trabajan ahí. Lo que sí es cierto es que acudieron a presentar un libro a la casa de colonias.